El autodiagnóstico en salud mental

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Artículo de opinión publicado en The Conversation que aborda el aumento de la prevalencia de enfermedades mentales, especialmente entre los jóvenes. A medida que aumenta la conciencia pública sobre la salud mental, algunas personas tienden a autodiagnosticarse de manera inexacta, incluso cuando experimentan problemas relativamente leves o transitorios.

En un estudio reciente, se encontró que las personas más propensas a autodiagnosticarse eran aquellas que experimentaban una angustia relativamente grave. El segundo factor más importante después de la angustia fue tener un concepto amplio de enfermedad mental.

Las implicaciones de este fenómeno son diversas y pueden afectar tanto a nivel individual como a nivel social:

  • Un autodiagnóstico inadecuado puede tener efectos adversos. Las etiquetas diagnósticas pueden convertirse en definitorias de identidad y autolimitantes, a medida que las personas llegan a creer que sus problemas son aspectos duraderos y difíciles de controlar de quiénes son.
  • En segundo lugar, el autodiagnóstico injustificado puede llevar a las personas que experimentan niveles relativamente leves de angustia a buscar ayuda innecesaria, inapropiada e ineficaz. Una investigación australiana reciente encontró que las personas con angustia relativamente leve que recibieron psicoterapia empeoraron con más frecuencia de lo que mejoraron.
  • En tercer lugar, estos efectos pueden ser particularmente problemáticos para los jóvenes. Son más propensos a tener conceptos amplios de enfermedad mental, en parte debido al consumo de redes sociales, y experimentan problemas de salud mental en tasas relativamente altas y crecientes. Queda por ver si los conceptos amplios de enfermedad desempeñan un papel en la crisis de salud mental de los jóvenes.

Los cambios culturales en curso están fomentando definiciones cada vez más amplias de enfermedad mental. Es probable que estos cambios tengan efectos contradictorios. Al normalizar las enfermedades mentales, pueden ayudar a eliminar su estigma. Sin embargo, al patologizar algunas formas de malestar cotidiano, pueden tener un inconveniente no deseado.

Mientras luchamos con la crisis de salud mental, es crucial que encontremos formas de aumentar la conciencia sobre las enfermedades mentales sin inflarla inadvertidamente. La educación y la promoción de la salud mental son esenciales para abordar este fenómeno de manera informada y responsable.

FUENTE: https://www.psiquiatrialegal.org