Vivir fuera de la realidad: los síntomas de una persona que sufre psicosis

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En España hay cerca de un millón y medio de individuos que la padecen. La periodista británica Erica Crompton recoge en un libro su experiencia con la enfermedad

os afectados sufren alucinaciones, tienen visiones y oyen voces. “En psiquiatría sufro de lo que se conoce como ‘falsas creencias’ o ‘delirios’: tengo la creencia fija de que soy, o pronto seré, el criminal más buscado de Gran Bretaña. Psicosis significa literalmente ‘fuera de contacto con la realidad‘ y durante dos décadas he vivido con ella. Para mí, la psicosis significa perder el contacto con la realidad y esto ha sido casi fatal en ocasiones, ya que mi paranoia puede hacerme sentir suicida”.

Este es el testimonio de Erica Crompton, periodista freelance, que recoge en ‘La guía para principiantes sobre la cordura: un libro de autoayuda para personas con psicosis’. Lo confirma con el profesor Stephen Lawrie, director de Psiquiatría de la Universidad de Edimburgo.

“Durante los episodios psicóticos agudos me he encerrado en casa porque he sentido que aquí es donde pertenecen los criminales buscados. Incluso desde un lugar tan seguro como debajo del edredón, la psicosis todavía me afecta. Durante un episodio, a menudo provocado por el estrés, si escucho un helicóptero afuera, creo que es la policía acercándose a mí. También creo que la policía ha instalado un equipo de espionaje en mi dormitorio para verme sufrir. En el momento del episodio, estas creencias son inquebrantables”, documenta.

Psicosis en desarrollo

La psicosis no es un diagnóstico en sí mismo, pero puede ser la punta del iceberg para muchas afecciones, como la esquizofrenia, el trastorno bipolar y la depresión psicótica, todo lo que esta mujer ha tenido en algún momento. “A mí me llevó la mayor parte de una década diagnosticar la esquizofrenia y, con apoyo, mi diagnóstico cambió a trastorno esquizoafectivo”, agrega el ejemplar.

Ocurre cuando una persona pierde el contacto con la realidad, lo que se conoce como episodio psicótico. La psicosis es un síndrome psiquiátrico que ocurre con mayor frecuencia en adultos jóvenes. Aproximadamente 1 de cada 50 personas experimentará un episodio en su vida.

El ‘Libro blanco de intervención en psicosis’ recoge que en España hay 1.400.000 afectados, pero el covid-19 ha aumentado los casos

Según el ‘Libro blanco de intervención temprana en psicosis en España’, afecta a alrededor de 1.400.000 españoles y suele aparecer antes de los 35 años. El problema en el número de casos ha aumentado por culpa del covid-19.

Un ejemplo: se han disparado en los últimos dos años en Reino Unido coincidiendo con la pandemia de coronavirus. Según datos de las autoridades sanitarias, la NHS, que ha recogido el diario británico ‘The Guardian‘, entre abril de 2019 y abril de 2021 hubo un aumento del 75% en el número de personas derivadas a los servicios de salud mental por su primer episodio de psicosis.

Aclara el profesor Lawrie: “Cuando los trabajadores de la salud mental usan la palabra psicosis, generalmente se debe a que la persona a la que atienden tiene uno o más síntomas psicóticos. Suelen ser delirios (creencias extrañas) y/o alucinaciones auditivas (oír voces)”.

Algunos signos y síntomas

No es una enfermedad específica, sino un síndrome. La característica central es la pérdida de la realidad, lo que da como resultado un cierto grado de deterioro del juicio y comportamiento anormal. Los síntomas psicóticos pueden presentarse con una alteración de la percepción, como alucinaciones (cuando se escuchan voces o se ven cosas que no existen), o una alteración del pensamiento, como trastornos de este o delirios (falsas creencias de que se van a sufrir daños o que las personas están hablando de ellos). Además, puede afectar al estado de ánimo (tristeza, ira, desconcierto…).

Probablemente, cada persona interpretará estas perturbaciones de manera distintas. Unos como síntomas de estrés. Otros pueden verlos como parte de la personalidad. Las influencias culturales también pueden desempeñar un papel en su interpretación de los síntomas de la psicosis y dificultar la búsqueda de ayuda. .

Causas

Se cree que la causa exacta de la psicosis está relacionada con los cambios neurológicos y bioquímicos que ocurren en el cerebro de una persona durante la adolescencia y los primeros años de la edad adulta. También con la herencia genética o un familiar cercano con un problema psicótico y el uso de drogas recreativas. Así lo demuestra un estudio publicado en ‘Nature’, que la asocia al consumo de cannabis.

Asimismo, un historial de síntomas breves e intermitentes puede predisponer a alguien a desarrollar un trastorno psicótico. “El diagnóstico de un trastorno (o condición) psicótico generalmente solo se realiza si los síntomas son angustiantes o interfieren con la vida cotidiana, pero a menudo también significa que la persona no se da cuenta de que está enferma; en otras palabras, en la jerga psiquiátrica, ‘carecen de perspicacia‘ de que sus experiencias son productos de su mente en lugar de reales”, comenta el profesor de Edimburgo.

Tratamiento

Consiste en la administración de fármacos antipsicóticos, en la terapia causal (tratamiento de las causas que generan la psicosis) y en la psicoterapia. Las técnicas más practicadas son la terapia cognitivo-conductual, que ayuda al paciente a reconocer y dominar los comportamientos problemáticos, y la terapia familiar.

No obstante, un problema grave al que se enfrentan los afectados son las recaídas por la no adhesión del tratamiento. Así lo demuestra un trabajo de ‘Schizophrenia Research’. En él se ha evaluado la adherencia al tratamiento y el curso clínico durante los 18 meses posteriores a la presentación en 136 pacientes consecutivos.

Dejar la medicación precozmente incrementa las posibilidades de recaída en los tres meses siguientes

Como resultados, se vio que tuvieron lugar interrupciones en el tratamiento antipsicótico de más de un mes en más de la mitad de los pacientes (73,58%). Cuando ocurrieron antes de haberse recuperado (17%), el tiempo hasta la remisión fue casi el doble que en los que seguían terapia continua. Los pacientes en los que se interrumpió el tratamiento tenían 5 veces más probabilidades de recaer que aquellos en los que fue continuo. El tiempo promedio de recaída después de una interrupción en el tratamiento fue de 3 meses.

Según insiste Erica Crompton, “ser psicótico» o «fuera de contacto con la realidad» afortunadamente se puede manejar. Y prosigue: «He vivido con esta afección durante casi dos décadas y la controlo con una combinación de medicamentos antipsicóticos, terapias de conversación y opciones de estilo de vida, como ejercicio regular y una buena alimentación. Si bien ha sido difícil de sobrellevar, sobre todo por el estigma de los demás, no es una cadena perpetua”.

FUENTE: www.alimente.elconfidencial.com